
Por múltiples razones Puerto Rico ha perdido su capacidad de crecimiento económico, de hecho, en la actualidad se está corriendo el país sin un modelo económico significativo. La improvisación es la norma, mientras tanto el deterioro económico y social es evidente. El país se nos va barranco abajo y en nuestras propias narices. Para salir de este atascamiento hay que caminar más allá del horizonte, señores lo que hay ya no sirve, punto.
Tenemos que reforzar, con valentía y confianza, las capacidades de pensar, pensar en un nuevo Puerto Rico, pensar en la capacidad de producción, en la capacidad de la innovación; en la educación y trabajo para todos, esa es la clave.
Para lograrlo necesitamos aprender a gobernarnos a nosotros mismos. Se ha fallado, ya por muchos años, en la Administración Pública, en la Gerencia Gubernamental efectiva que además de no lograr los objetivos básicos para el pueblo, esa deficiencia nos cuesta muchos millones de dólares. Se ahogan con facilidad en un en vaso de agua. El futuro está en nuestras propias manos, en la UNION. Confío en mi pueblo y estoy seguro de que todos tenemos algo valioso que aportar.